"Y por eso me gusta el aroma a Jazmín, me recuerda a brazos maternos"
Puede parecer un recuerdo sobre alguna vida pasada, fue tan real en esos instantes.
Era Inglaterra, no sé la ubicación con exactitud pero puedo decir que estaba a campo abierto y rodeado de un bosque.
Era de mañana, me iba a despertar con un beso, tenía 6 años y el aroma de mi madre era Jazmín. Tan atenta y mimosa, era mi tesoro. La amaba.
Desayunaba con mis padres, recuerdo que solo tomaba leche y avena. Sería una noche de fiesta, al parecer nos invitaban a un baile, a mi no me gustaba bailar pero mamá me estaba enseñando.
La rutina diaria consistía en jugar con mi perro e ir a pasear después de mis lecciones de piano. Me encantaba, estaba practicando para darle la sorpresa a mamá el día de su cumpleaños.
Era tan hermosa, tenia los ojos cafés, su cabello era ondulado y sus mejillas rosadas. Su sonrisa siempre me alegraba el día y sus manos al tocar mis mejillas siempre eran suaves y tibias. Sabía que me amaba, nadie iba a amarme como ella, me dedicaba tanta ternura y era correspondida.
Después de entrar en el coche todo es difuso, era negro y me llevaban solo a mi lejos, la casa se incendiaba y yo, yo no quería estar en el coche, mamá estaba dentro. Papá decía algo sobre que no quería verme jamás, y lloraba.
Mamá estaba conmigo, en el coche estaba su aroma a Jazmín.
Jamás entendí ese sueño, no se si tenga significado sobre algún trauma, pero al momento de encontrar el aroma a Jazmín se que aquella mujer está conmigo y me sonríe de tal manera que jamás podre quitarle el titulo que representaba en mi sueño, el de mi madre. Tal vez no la de este tiempo pero estoy segura que en alguna otra vida lo fue de verdad.
-NAROYE